Mery Mendoza llegó como un regalo directo desde Houston, Texas, hasta la puerta de su hogar en el Estado de México. Así como ella, hay otros 2.5 millones de migrantes que regresan a su país para celebrar Navidad, según cifras oficiales.
Mery Mendoza viajó de Houston, Texas, al Estado de México, para reencontrarse con su familia en una esperada Navidad tras dos décadas. Ella forma parte de los 2.5 millones de migrantes mexicanos que regresan al país en estas fechas.
Mery Mendoza abrazó a su papá al verlo en pleno aeropuerto y dice estar muy emocionada porque por fin pudo regresar a pasar Navidad con su familia. Como ella, son cerca de 2.5 millones de migrantes que vuelven para pasar las fiestas.
Este pesebre gigante es el esfuerzo de un hogar que desde hace 66 años recrea las escenas del nacimiento de Jesús entre la cochera y el jardín de su casa. Miles de personas acuden cada año y algunos que comenzaron a ir desde niños llevan a sus hijos.
Habitantes en el Estado de México increparon a la presidenta por una serie de mejoras al sistema pluvial que les aseguraron se realizarían cuando inició la construcción del nuevo aeropuerto en 2019, pero denuncian que solo el 40% de ellas se ejecutó.
Residentes de las afueras de Ciudad de México se acercaron a la presidenta, que supervisaba trabajos del metro, y le espetaron no haber cumplido con lo prometido en 2019 en materia de obras pluviales. Entonces ella era la jefa de Gobierno en la capital.
"De los ocho tripulantes, la situación en la siguiente: dos personas se encuentran con vida, cinco lamentablemente fallecidas, y una aún no localizada", según autoridades.
En un campamento en plena calle, afuera de la vivienda que ocuparon, estas personas tratan de mantener el espíritu navideño intacto pese a su situación de desamparo.
Por una ventana, la presidenta atendió las demandas de un grupo de personas que le reclamaron que no se han realizado mejoras al sistema de drenaje que se prometieron desde el sexenio anterior.
Regina todavía lidia con las secuelas que le dejó el procedimiento estético que le pidió a su mamá en lugar de una fiesta. Anahí Ramos, madre de la joven, demandó al médico que realizó la operación acusándolo de negligencia.
Desde hace más de 7 años, Max Calavera se especializa en cubrir cicatrices en su local en Ciudad de México. A él acuden personas que desean ocultar mediante el tatuaje reconstructivo determinadas marcas que les dejó la vida sobre la piel.