Familiares de las víctimas y personas afectadas por el descarrilamiento de un tren que corre de Oaxaca, en la costa del Pacífico de México, a Veracruz, en el Caribe, están exigiendo que se aclare a qué se debe el siniestro que ha dejado 13 muertos hasta el momento.
Más de 100 personas resultaron heridas y este lunes más de 30 seguían hospitalizadas debido a que cuatro vagones se descarrilaron; uno de ellos se deslizó hacia el barranco y otro quedó colgando.
Entre las víctimas mortales de lo sucedido el domingo hay una adolescente de 15 años, Luisa Serrano, cuyos padres dicen que debe aclararse lo más pronto posible por qué sucedió todo.
También fallecieron tres integrantes de una sola familia: los padres y una tía de Flor Morales, que habló este lunes con Noticias Telemundo.
Morales está entre el centenar de personas lesionadas por lo sucedido con el tren interoceánico; ella sobrevivió con lesiones leves en la cabeza y pierna. Comentó a Noticias Telemundo que a un primo lo lograron sacar también con vida, pero que otra prima fue rescatada ya teniendo graves lesiones internas.
"Creo que se le reventó algo por dentro", dijo Morales.

El tren interoceánico fue inaugurado en 2023 y es uno de varios medios de transporte que el Gobierno ha encargado operar en años recientes a las fuerzas armadas de México, especialmente a la Marina, que también supervisa el principal aeropuerto del país.
La presidenta, Claudia Sheinbaum, en el poder desde hace un año, prometió este lunes que primero se atenderá a todas las víctimas y que acto seguido se va a “esclarecer con rigor qué llevó a este accidente”.
La Marina anunció que el tren interoceánico dejará de operar hasta que se aclare cuál fue la posible falla que llevó al descarrilamiento del fin de semana. La rama militar dijo que ya se está revisando el equivalente de caja negra de los trenes, llamado un "pulser".

Algunos especialistas, así como personas críticas del Gobierno, aseguran que proyectos como el tren interoceánico fueron construidos deprisa y, en el caso de otro tren en la selva de Quintana Roo, sin suficiente análisis del posible impacto medioambiental.
Analistas igualmente han denunciado que hay mucha opacidad sobre cómo la Marina gestiona los trenes y aeropuertos, porque suele alegar que hay temas de "seguridad militar" para no compartir datos sobre posibles accidentes o temas de mantenimiento. Varias de las investigaciones sobre posible corrupción por parte de la Marina las realiza la propia Marina.

Algunos sobrevivientes del descarrilamiento del domingo han dicho que los vagones del tren se salieron de las vías después de que el tren aceleró, según dijo el pasajero Baldo Enríquez Antonio a la agencia AP.
"Iba muy rápido en las curvas", dijo el hombre, que viajaba con su esposa y su hijo, que sobrevivieron con lesiones menores.
Con información de The Associated Press
