La Corte Suprema falla a favor del cartero cristiano que demandó al Servicio Postal por obligarlo a trabajar los domingos

Los jueces votaron de manera unánime a favor del antiguo trabajador de USPS quien alegó que fue víctima de discriminación laboral.

La Corte Suprema falló este jueves a favor de un cartero cristiano de Pennsylvania que demandó al Servicio Postal (USPS, en inglés) alegando discriminación laboral luego de que la agencia le obligara a repartir paquetes de Amazon los domingos. El hombre se negó a hacerlo ya que ese día, según sus creencias, está reservado para ir a la iglesia y estar con su familia.

El litigio fue planteado por Gerald Groff, un cartero cristiano evangélico de una zona rural de Pennsylvania, a quien USPS le comunicó que tenía que repartir paquetes de la compañía Amazon los domingos.

En el caso Groff v. Dejoy los jueces votaron de manera unánime, tras considerar hasta dónde deben llegar los empleadores para adaptarse a las prácticas religiosas de sus empleados. Según la ley federal, los empleadores no pueden discriminar a los trabajadores por practicar su religión a menos que el empleador pueda demostrar que la práctica religiosa del trabajador no puede ser "razonablemente" acomodada sin "dificultades excesivas". Groff pidió a los jueces que anularan una decisión de la corte de 1977 (Trans World Airlines v. Hardison) que indicaba que una "dificultad indebida" es cualquier cosa que requiera algo más que un costo trivial o mínimo. Los jueces no anularon la norma pero la precisaron.

Así, el alto tribunal estableció que "un empresario debe demostrar que la carga de conceder una adaptación supondría un aumento sustancial de los costos en relación con el desarrollo de su actividad empresarial concreta."

Gerald Groff posa frente a un anuncio de oferta de empleos del Servicio Postal de Estados Unidos, el 8 de marzo de 2023 en Quarryville, Pennsylvania.
Gerald Groff, frente a un anuncio de oferta de empleos del Servicio Postal, el 8 de marzo de 2023 en Quarryville, Pennsylvania.Carolyn Kaster / AP

El Servicio Postal intentó cubrir su turno con otros empleados, pero no siempre encontraba sustitutos. Cuando Groff no se presentaba a trabajar, cargaba con más trabajo a sus compañeros. Terminó por dimitir y presentó una demanda por discriminación religiosa.

En los últimos años, la mayoría conservadora de la Corte Suprema (seis jueces frente a tres progresistas) se ha mostrado especialmente sensible a las preocupaciones de los demandantes religiosos. El año pasado, por ejemplo, el máximo tribunal dictaminó que un entrenador de fútbol de una escuela pública podía rezar en el campo tras los partidos. Ahora está analizado también el caso de una artista cristiana que rechaza hacer webs de bodas a parejas homosexuales.

El Título VII de la Ley federal de Derechos Civiles de 1964 exige a las empresas adaptarse a las prácticas religiosas de sus trabajadores, a menos que supongan una “carga excesiva”. Pero la Corte Suprema determinó en 1977 que los empleadores pueden denegar respetarlas si ello supone un costo económico mínimo.

Groff trabajó durante años como cartero suplente los días en que otros compañeros libraban, pero se opuso a hacerlo en domingo cuando el Servicio Postal firmó un acuerdo con Amazon para entregar paquetes ese día. El hombre se trasladó inicialmente a una oficina situada en una zona más rural que no abría los domingos, pero finalmente se vio afectada por ese cambio.

Cada vez que Groff debía trabajar, otro cartero tenía que sustituirlo o su turno quedaba vacante. Sus jefes alegaron que esas ausencias crearon un ambiente laboral tenso, minaron el estado de ánimo de empleados, y agravaron el volumen de reparto de algunos carteros. Groff dijo que renunció en 2019 en vez de esperar a ser despedido, y luego presentó una demanda por discriminación religiosa.