Por Mustafa Fattah - NBC News
Estados Unidos pronto pudiera perder su estatus como país en donde fue erradicado el sarampión, y desde el Gobierno federal de Donald Trump se están impulsando cambios al programa de vacunación infantil. En ese contexto, un nuevo análisis médico destaca los riesgos de que los padres pospongan la inmunización de bebés y niños contra enfermedades prevenibles con inyecciones que son eficaces y seguras.
El análisis encontró que si los padres no acuden dentro de los primeros meses de nacidos sus bebés a protegerlos contra el sarampión (enfermedad que puede ser mortal y cuya vacuna es de las primeras que usualmente se aplica a recién nacidos) entonces es mucho menos probable que después los niños reciban protección contra otros males.
[Cómo Estados Unidos se encamina hacia dos realidades muy diferentes en torno a la vacunación]
El análisis fue publicado este viernes en la revista especializada JAMA Network Open.
Se vuelve menos probable que los niños reciban las vacunas contra todo tipo de enfermedades, lo que significa que más niños están en riesgo, y eso da mucho miedo"
nina masters, científica
Los investigadores revisaron los historiales médicos de 321,743 niños estadounidenses que tuvieron acceso constante a servicios de cuidado de salud, y encontraron que quienes recibieron la vacuna del sarampión dentro de los primeros cuatro meses de vida después tuvieron una mayor probabilidad de también recibir la inoculación que les protege de enfermedades como la rubéola, las paperas y la varicela (esta vacuna es conocida como la triple o cuádruple, y a veces llamada MMR o MMRV).

Los hallazgos indican que muchos padres de familia entonces pudieran estar confundidos sobre qué tan pronto conviene que sus hijos sean vacunados contra todas estas enfermedades prevenibles, pero también que hay un creciente sentimiento antivacunas, a decir de Nina Masters, la autora principal del estudio y científica del grupo de análisis de salud Truveta.
"Me sorprendió que todo se presentara en apenas meses", dijo Masters. "Que desde la primera visita médica a los 2 meses de nacido un bebé ya se logra casi saber qué padres van a retrasar la vacunación contra el sarampión y por ello también postergar que sus hijos reciban la vacuna del MMR; eso muestra que hay quienes cuestionan la vacunación desde muy pronto" después de que su bebé nació, agregó.
Más antivacunas, más casos de enfermedades
Desde hace varios años en Estados Unidos ha estado creciendo el movimiento antivacunas entre algunos padres de familia, que han favorecido que ya no sea obligatorio en muchas escuelas que los niños tengan ciertas rondas de vacunación para poder acudir. Estas exenciones se han casi duplicado en varios condados, según un análisis de la Universidad de Stanford junto con NBC News, cadena hermana de Noticias Telemundo.
A la par han ido en ascenso tasas de enfermedades como el sarampión, que en 2025 tuvo la mayor cantidad de casos en Estados Unidos desde la cifra vista en 1992. Para el año 2000 la enfermedad, que puede causar la muerte infantil, había sido declarada como erradicada porque había pocos casos, pero ahora ese logro pudiera revertirse.

El Departamento de Salud y Servicios Humanos (DHS, por sus siglas en inglés) actualmente está a cargo de Robert F. Kennedy Jr., que antes de su nombramiento había hecho activismo en contra de las vacunas. Bajo su mandato el programa de vacunación infantil ha sido sometido a revisión, y en diciembre un panel de asesores que fue nombrado por el mismo Kennedy Jr. votó para que se ajuste el patrón para inmunizar a los bebés contra el hepatitis B.
El panel no presentó ninguna evidencia nueva para tomar esta decisión, con la que revertió décadas de protocolo de salud, al sugerir que ahora los padres esperen a que sus bebés tengan hasta 2 meses cumplidos antes de considerar protegerlos contra la enfermedad que es incurable y causa problemas del hígado.
Está previsto que durante este 2026 esos paneles de asesoría sobre vacunas, cuyos integrantes fueron nombrados por Kennedy Jr. en los Centros para el Control y la Prevención de las Enfermedades (CDC), revisen otros posibles cambios a los programas para otras vacunas infantiles.
El protocolo que estaba vigente hasta diciembre fue desarrollado por pediatras, científicos epidemiólogos y especialistas en enfermedades infecciosas, que usaron evidencia y datos sobre cómo se van desarrollando los sistemas inmunitarios de los niños según cómo van siendo expuestos a ciertos virus o gérmenes al igual que temas como si conviven con adultos fuera de su familia, si acuden al kínder o van a una guardería.
¿Contra cuáles enfermedades se suele proteger a los bebés en sus primeros meses?
Por estándar internacional actualmente se recomienda a los padres de familia que vacunen a sus bebés contra nueve enfermedades infecciosas dentro de los primeros meses de nacidos:
- contra el virus sincitial respiratorio,
- contra la hepatitis B (el cuadro para inmunizar consta de tres dosis),
- y vacunaciones contra la difteria, el tétano, la tos ferina, contra el rotavirus (que causa enfermedades tipo diarreas que pueden matar a bebés), contra la poliomelitis, contra el neumococo y contra la influenza Haemophilus tipo B, que puede provocar meningitis (una enfermedad también mortal en infantes y hasta en adultos).
Hacia los siguientes meses se sugiere que se aplique también a los bebés y niños la vacuna triple/MMRV, con una dosis cuando cumplen un año y la segunda dosis hacia los 4 años cumplidos.
Estos programas de vacunación han sido probados desde hace décadas, y no hay evidencia alguna de que haya posibles efectos para los niños de recibir las vacunas de manera consecutiva, según Angela Rasmussen, viróloga de la Universidad de Saskatchewan en Canadá.
En cambio, la principal preocupación de que no se cumplan los plazos de vacunación es que "la gente va a estar desprotegida por más tiempo".

Efectos nocivos para la salud que se "acumulan"
En el análisis publicado este viernes en JAMA se encontró que la tasa de vacunación dentro del marco de tiempo sugerido contra la MMR cayó del 79.9% en 2021 a 76.9% en 2024. Fue menos probable en ese periodo de tiempo que niños nacidos en áreas rurales recibieran la protección contra la rubéola, varicela, paperas y sarampión.
Pese a que hubo una caída en los casos revisados, el que el análisis solo contara con los datos de niños que tuvieron acceso constante a cuidados de salud significa que la menor vacunación pudiera ser un peligro todavía más exacerbado entre la población en general.
"Las cifras son conservadoras en cuanto a la magnitud de este problema", dijo Masters, la autora principal.
Por lo general cuando un médico ve que hay un niño que no está al día con sus vacunas eso debiera llamarle la atención para que vea cómo remediarlo"
nathan lo, especialista en enfermedades infecciosas
Masters agregó que el análisis da cuenta de que no seguir el programa de vacunación infantil como está sugerido, como el postergar proteger a los bebés contra la hepatitis B, puede tener efectos "acumulados" y agravar la desconfianza hacia las demás vacunas.
"Se vuelve menos probable que los niños reciban las vacunas contra todo tipo de enfermedades, lo que significa que más niños están en riesgo, y eso da mucho miedo", dijo Masters.
Esos riesgos son especialmente pronunciados si se retrasa la vacunación contra MMRV, según especialistas.

"Si esas dosis se retrasan digamos por dos años entonces hay un periodo de tiempo enorme de susceptibilidad durante el cual los niños están en riesgo de padecer sarampión sobre todo ahora que esa enfermedad está circulando en muchas más partes de Estados Unidos", dijo Nathan Lo, profesor adjunto sobre enfermedades infecciosas en la Universidad de Stanford.
En 2025 hubo más de 2,000 casos de sarampión en el país.
"El sarampión es como si fuera el sistema de alerta temprana, la alarma contra incendios", explicó Lee Harrison, profesor de epidemiología en la Universidad de Pittsburgh. "Si empezamos a ver que caen las tasas de protección contra esa enfermedad entonces hay brotes como los que estamos viendo ahora" de ese y otros padecimientos.
Protección muy por debajo del mínimo para que haya inmunidad generalizada
La investigación de Stanford con NBC News encontró que en la gran mayoría (el 67%) de los condados y jurisdicciones del país que reportan datos sobre la vacuna de MMR la tasa de inmunización de niños en edad de kínder era menor al 95%.
Cuando el 95% de los niños sí están protegidos entonces puede haber una inmunidad generalizada o inmunidad de rebaño, con la cual si hay un brote de la enfermedad muchos de los menores estarán protegidos contra padecer casos graves. Dos de cada tres condados estudiados no cumplen con ese mínimo.
Sin embargo, puede que no sea solamente un sentimiento antivacunas entre ciertos padres lo que está causando que la necesaria vacunación infantil esté decayendo tanto.
"Mucha gente tiene obstáculos cuando se trata del cuidado médico: les es difícil encontrar cuándo ir a una clínica; es complicado conseguir citas médicas; no tienen oportunidad de pedir tiempo libre de su trabajo para llevar a sus hijos a que reciban la inmunización", dijo Lo, de Stanford. "Puede que sea algo de eso, o puede sí también que se trate de que tienen alguna creencia sobre no seguir el programa de vacunación".
Pero Lo agrega que "más allá de la razón, por lo general cuando un médico ve que hay un niño que no está al día con sus vacunas eso debiera llamarle la atención para que vea cómo remediarlo".
El nuevo análisis en JAMA entonces da cuenta de lo importante que es que los médicos pediatras y doctores de familia tengan contacto estrecho con los padres tanto primerizos como de cualquier recién nacido o infante.
"Los pediatras deben tener un acercamiento desde pronto para educar sobre las vacunas, para que los padres que tengan dudas puedan expresarlas antes de que sea muy tarde y así los doctores puedan ofrecerles la información necesaria para desmentir mitos, y que entonces los padres sepan que las vacunas sí son eficaces y seguras desde antes de que sea la visita de los 2 meses" cuando se necesitan aplicar las primeras dosis de inmunización, dijo Masters.
