Por Kaitlin Sullivan y Marina Kopf - NBC News
Cada vez más mujeres jóvenes padecen cáncer de mama, y los médicos se esfuerzan para entender por qué.
Las tasas de cáncer de mama en mujeres menores de 50 años han aumentado más de un 15% en las dos últimas décadas, un incremento que se debe casi en su totalidad al aumento del cáncer de mama del tipo receptor positivo de estrógeno (RE+), un subtipo de tumor que usa a la hormona estrógeno para crecer y propagarse.
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El cáncer de mama del tipo receptor positivo de estrógeno es el más frecuente en todos los grupos de edad. Como este tipo específico de cáncer de mama está causando un aumento casi exclusivamente en mujeres jóvenes, algunos médicos sospechan que la tendencia está relacionada con el hecho de que en Estados Unidos cada vez más personas tienen la menstruación a una edad temprana y su primer hijo en edades tardías.
“Las mujeres están expuestas a más estrógenos a lo largo de su vida”, explica Alexandra Thomas, oncóloga del sistema sanitario Duke Health. “Eso es probablemente una parte importante, pero no sabemos por qué estamos viendo a las personas tener el período más temprano”.

Es probable que este aumento se deba a numerosos factores, como la obesidad, el consumo de alcohol, la genética y algunos métodos anticonceptivos hormonales, pero cada vez se presta más atención al papel que desempeña la pubertad precoz en el riesgo de padecer cáncer de mama.
La edad en que comienza la pubertad de las niñas lleva décadas reduciéndose, sobre todo entre las estadounidenses de raza negra y asiática.
“Este estudio aún se encuentra en una fase inicial”, afirma Adetunji Toriola, epidemiólogo molecular del Centro Oncológico Siteman de la Universidad de Washington. “Pero sí sabemos, por algunos de nuestros trabajos anteriores y los de otros, que conocemos ciertos factores que pueden ser responsables. Sabemos que estos factores reproductivos pueden estar relacionados con los cánceres de mama”.
Menstruar más temprano, tener hijos más tarde
Hace tiempo que se sabe que el inicio de la pubertad a una edad muy temprana está relacionado con un mayor riesgo de desarrollar cáncer de mama, aunque aún hay pocas investigaciones sobre cómo esto influye en la edad a la que ocurre el diagnóstico.
Un estudio publicado a principios de este año en la revista científica JAMA Network Open descubrió que las mujeres nacidas entre 1950 y 1969 tenían, en promedio, 12.5 años cuando tuvieron su primera regla.
Menos del 9% tuvieron la menarquia —término que designa el primer período menstrual de una niña— antes de los 11 años, lo cual se considera precoz. Sólo el 0.6% de estas mujeres tuvieron su primera regla antes de los 9 años, o muy temprano en su vida.
Las niñas nacidas entre 2000 y 2005 tuvieron su primera regla, en promedio, justo antes de cumplir los 12 años, medio año antes que las nacidas entre 40 y 50 años antes. Las tasas de menarquia precoz y muy precoz también aumentaron, hasta el 15.5% y el 1.4%, respectivamente.

“Si empiezas a menstruar antes de los 11 años, tienes más riesgo de padecer cáncer de mama, y la edad media [de la menarquia] sigue disminuyendo”, afirma Eleonora Teplinsky, jefa de oncología médica ginecológica y de mama del Valley Health System, en Nueva Jersey.
Los estudios sugieren que, por cada año menos que tenga la chica en el momento de la menstruación, el riesgo de cáncer de mama a lo largo de su vida aumenta en un 5%.
El desarrollo precoz de los senos también aumenta el riesgo de cáncer de mama. Un estudio de casi 50,000 mujeres reveló que las niñas que desarrollaban los senos antes de los 10 años tenían un riesgo un 23% mayor de padecer cáncer de mama a lo largo de su vida, en comparación con las que empezaban a desarrollarlos a los 12 o 13 años.
Cuando una mujer empieza a menstruar, sus ovarios liberan estrógeno y progesterona. Ambos pueden contribuir a aumentar el riesgo de que una mujer desarrolle subtipos de cáncer de mama sensibles a las hormonas, que suelen crecer más lentamente y son más fáciles de tratar.
Alrededor del 75% de los cánceres de mama son sensibles al menos a una hormona, generalmente progesterona o estrógeno, según la Sociedad Americana del Cáncer.
Al mismo tiempo, las mujeres están teniendo hijos más tarde en su vida, o deciden no tenerlos.
Aunque tener un hijo puede aumentar temporalmente el riesgo de cáncer de mama de una mujer, disminuye ligeramente el riesgo a largo plazo, afirma Ann Partridge, cofundadora y directora del Programa para Adultos Jóvenes con Cáncer de Mama del Instituto Oncológico Dana-Farber.
Aunque una mujer interrumpe su ciclo menstrual durante el embarazo, “no sólo se trata de a cuántos ciclos ha estado expuesta una persona, sino también del momento del embarazo, que no está relacionado con el estrógeno”, afirma Partridge.
En cambio, puede tener algo que ver con los cambios que se producen en el pecho después del parto, cuando las glándulas mamarias de una mujer vuelven a su estado anterior al embarazo. Este riesgo elevado es mayor entre las mujeres que tienen hijos más tarde.

“Las mujeres que tienen hijos antes de los 30 años presentan un menor riesgo de desarrollar cáncer de mama a largo plazo”, afirma Partridge. “No sabemos por qué, pero cuanto mayor eres cuando tienes tu primer embarazo, mayor riesgo tienes a corto plazo”.
Partridge añade que no está claro por qué, pero puede tener que ver con que los cuerpos más jóvenes suelen ser mejores a la hora de sofocar las respuestas inflamatorias y reparar el ADN dañado.
¿Por qué aumenta el cáncer de mama en mujeres más jóvenes?
Los médicos siguen investigando por qué el cáncer de mama es cada vez más frecuente a una edad más temprana.
“Las mujeres no tienen hijos o los tienen más tarde. No dan tanto el pecho, lo que aumenta el riesgo de cáncer de mama. Pero eso no lo explica del todo”, explica Teplinsky. “Sabemos que la obesidad y el sedentarismo contribuyen, pero ¿por qué de repente vemos este aumento del riesgo?”.
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Teplinsky afirma que es necesario investigar más sobre la relación entre las toxinas ambientales —como las sustancias químicas conocidas como disruptores endocrinos— y el cáncer de mama.
Un estudio publicado a principios de este año en la revista Frontiers in Toxicology descubrió que casi 200 sustancias químicas relacionadas con el cáncer de mama se utilizan en envases de alimentos, incluido el cartón. Algunos estudios recientes sugieren que el uso de anticonceptivos con estrógenos puede aumentar ligeramente el riesgo de cáncer de mama.
La obesidad podría ser otro factor determinante en los diagnósticos de cáncer de mama a edades más tempranas, pero hacer esta asociación es complicado.
Se cree que la obesidad es uno de los diversos factores que pueden desencadenar una pubertad más precoz. También puede aumentar el riesgo de cáncer de mama hasta en un 30%, pero las investigaciones sugieren que esto sólo ocurre en mujeres posmenopáusicas, especialmente si la mujer también tiene dificultades para regular los niveles de azúcar en sangre.

Según Toriola, de la Universidad de Washington, esto indicaría que la obesidad probablemente no sea un factor importante en el aumento de las tasas de cáncer de mama entre las mujeres más jóvenes.
Toriola señala que la mayoría de las investigaciones sobre los factores relacionados con el estilo de vida y el cáncer de mama se llevan a cabo en mujeres de todos los grupos de edad, lo que dificulta la identificación de los factores específicos de las mujeres más jóvenes.
Añadia que más clínicas deberían adoptar modelos de predicción de riesgo, como la evaluación del riesgo llamada Tyrer-Cuzick, que tienen en cuenta más elementos que los antecedentes personales y familiares de cáncer de mama y las mutaciones de la mujer, e incluyen otros factores como la pubertad precoz.
“Constituyen una visión holística del riesgo de que una mujer desarrolle cáncer de mama”, afirma Toriola. “Tienen en cuenta todos los factores de riesgo y serían capaces de indicar mejor qué acciones o exámenes una mujer necesitaría tomar”.
