¿Hay inmigrantes indocumentados beneficiándose de Medicare en EE.UU. como dijo Trump? Lo verificamos

El presidente no ofreció pruebas de sus señalamientos, y las reglas de ese programa exigen que sus beneficiarios sean ciudadanos estadounidenses o inmigrantes legales.

En una rueda de prensa celebrada en la Casa Blanca junto al primer ministro japonés, Shigeru Ishiba, el presidente, Donald Trump, afirmó que hay “inmigrantes ilegales beneficiándose de Medicare. Hemos encontrado mucha gente que fue incorporada y muchos fueron incorporados desde California”, sin ofrecer pruebas de sus señalamientos. 

No es la primera vez que Trump hace esas afirmaciones. Durante el debate presidencial del 27 de junio de 2024 dijo que Joe Biden estaba “destruyendo Medicare porque toda esta gente que está llegando, los están ayudando con Medicare”, refiriéndose a las personas migrantes. También su vicepresidente, JD Vance, ha hecho las acusaciones.

Medicare es el programa de seguro médico del Gobierno de Estados Unidos y fue diseñado para las personas de 65 años o más. Como consta en su web oficial exige la nacionalidad estadounidense o la residencia legal permanente (la green card, o tarjeta verde) para poder acogerse a él.

Según fuentes oficiales como las páginas del Seguro Social y Medicare y el Congressional Research Service, los inmigrantes indocumentados no pueden recibir las prestaciones ni inscribirse en ese programa.

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El Servicio de Investigación del Congreso (CRS, por su sigla en inglés), dice que la ley federal prohíbe a los inmigrantes no autorizados “acceder a la mayoría de las prestaciones federales”, con algunas excepciones, como el Medicaid de emergencia. Pero esas excepciones no se aplican a las prestaciones regulares de la Seguridad Social, Medicare y Medicaid. 

En otras palabras, los inmigrantes que se encuentran de manera ilegal en Estados Unidos no pueden beneficarse del Medicare, a menos de que lo hagan por medio de fraude u otro delito.

En sus declaraciones, Trump no especificó cómo es que las personas indocumentadas podrían estar siendo incorporadas a Medicare, tampoco ofreció detalles acerca de cómo serían incluidos desde California.

En California existe un programa estatal, no federal, llamado Medi-Cal al que sí tienen acceso las personas indocumentadas. Según datos del Centro Laboral de UC Berkeley se estima que cerca de un millón de californianos indocumentados tienen acceso a la atención médica a través de Medi-Cal. 

Noticias Telemundo contactó a los Centros para los Servicios de Medicare y Medicaid y al Departamento de Salud y Servicios Humanos para solicitar comentarios sobre los señalamientos de Trump pero, al cierre de este reportaje, no recibió respuesta.

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¿Cuál es la magnitud del fraude al Seguro Social?

Un análisis de CNBC señala que hay dos tipos comunes de fraude a la Seguridad Social relacionados con la inmigración. El primero se produce cuando personas que no son elegibles para obtener un número de Seguro Social roban uno o crean uno falso para trabajar en Estados Unidos.

Otra modalidad se presenta cuando personas que no reúnen los requisitos para recibir prestaciones del Seguro Social o Medicare utilizan un nombre o número de Seguro Social fraudulentos para reclamar el pago de prestaciones. Aunque incurrir en ese tipo de fraude no es fácil, sin embargo, es posible que algunas personas, incluidos inmigrantes indocumentados, lo lleven a cabo.

Se requiere que alguien intervenga la cuenta de Seguridad Social de un trabajador y cambie la información de su cuenta bancaria para acceder al dinero, según explicó a CNBC Andrew Biggs, miembro senior del American Enterprise Institute y excomisionado adjunto principal de la Administración del Seguro Social.

Después de que la Administración del Seguro Social empezó a permitir que las personas cambiaran la información de sus depósitos bancarios a través de sus cuentas en línea, la agencia y la Oficina del Inspector General empezaron a recibir quejas de cambios no autorizados, según declaró Jeffrey Brown, inspector de la Oficina del Inspector General de la Administración de la Seguridad Social, en la Cámara de Representantes en 2023.

Las auditorías encontraron que 33.5 millones de dólares en beneficios para 20,878 beneficiarios fueron redirigidos a través de cambios de depósito directo no autorizados entre enero de 2013 y mayo de 2018, según dijo Brown. Sin embargo, se pudo prevenir el desvío de otros 23.9 millones destinados a 19,662 beneficiarios antes de que se realizaran los pagos.

La investigación, de un informe de 2019, no implicó a inmigrantes indocumentados en esa actividad. “Nuestras auditorías encontraron que los defraudadores pueden robar identidades para trabajar o reclamar beneficios relacionados con los ingresos”, dijo Brown en su testimonio escrito, que no dio información demográfica sobre quienes cometieron el fraude.

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Sin embargo, sí se han descubierto casos de inmigrantes indocumentados que utilizan indebidamente números de Seguro Social para acceder a prestaciones de manera fraudulenta.

“Ciertamente hay algunos inmigrantes que están recibiendo beneficios cuando no deberían, pero creo que es un grupo relativamente pequeño de ellos”, dijo Tara Watson, investigadora principal de Brookings Institution, en una entrevista con CNBC.

¿Cuáles inmigrantes sí pueden tener acceso a Medicare?

Según un análisis de KFF Health News, los residentes en Estados Unidos, incluidos los ciudadanos y los residentes permanentes, tienen derecho a la Parte A de Medicare sin primas si han trabajado al menos 40 trimestres (10 años) en empleos en los que ellos o sus cónyuges hayan pagado los impuestos sobre nóminas de Medicare y tienen al menos 65 años.

En el caso de los inmigrantes legales mayores de 65 años que no tengan este historial laboral pueden adquirir Medicare Parte A tras residir legalmente en el país durante cinco años ininterrumpidos. Los inmigrantes legales (residentes permanentes no ciudadanos) menores de 65 años con discapacidades también pueden optar a Medicare, pero normalmente primero deben cumplir los mismos requisitos de elegibilidad para el SSDI (prestaciones por discapacidad) que se aplican a los ciudadanos.

Pero los nuevos inmigrantes no tienen derecho a Medicare independientemente de su edad. Cuando esas personas cumplan los requisitos de residencia, la elegibilidad y la inscripción funcionarán igual que para los demás.

¿Qué opciones de atención médica tienen los inmigrantes indocumentados?

En 2023, la mitad (50%) de los inmigrantes adultos probablemente indocumentados y uno de cada cinco (18%) inmigrantes adultos legalmente presentes dijeron no tener seguro, en comparación con menos de uno de cada 10 ciudadanos naturalizados (6%) y ciudadanos nacidos en EE.UU. (8%), según un análisis de KFF.

Los inmigrantes no ciudadanos tienen más probabilidades de no estar asegurados que los ciudadanos porque tienen un acceso más limitado a la cobertura privada debido a que trabajan en empleos que tienen menos probabilidades de proporcionar prestaciones sanitarias. También se enfrentan a restricciones de elegibilidad para las opciones de cobertura financiadas por el Gobierno federal, como Medicaid, el Programa de Seguro Médico para Niños (CHIP), la cobertura del Mercado de la Ley de Asistencia Asequible (ACA) y Medicare.

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Y los que son elegibles para la cobertura se enfrentan a una serie de barreras de inscripción, incluyendo el miedo, la confusión acerca de las normas de elegibilidad, y los problemas de acceso de idioma. “Como reflejo de su mayor tasa de no asegurados, los inmigrantes no ciudadanos son más propensos que los ciudadanos a informar de las barreras para acceder a la atención médica y a saltarse o posponer la atención”, dicen los investigadores de KFF.

Muchos estados como California, Colorado, Connecticut, entre otros, ofrecen prestaciones sanitarias a los inmigrantes indocumentados, pero la mayoría de las personas de este grupo carecen de cobertura sanitaria aparte de la atención de urgencia, según afirma el Foro Nacional de Inmigración. Los inmigrantes indocumentados con ingresos suficientemente altos pueden contratar un seguro médico privado. 

Las clínicas calificadas federales reciben fondos para dar servicios a familias de bajos ingresos. Como mínimo, en cada ciudad grande o en cada área metropolitana hay además un hospital público, que tiene programas de atención. En estos lugares se pueden tratar enfermedades crónicas y hacer tratamientos preventivos.  

“Las personas indocumentadas no tienen prácticamente opciones en cobertura. Y mi experiencia es que su soporte es la comunidad”, dijo en una entrevista con Noticias Telemundo Victoria Ruiz-Marin, organizadora comunitaria en la región de las Montañas Rocosas de EE.UU. con Planned Parenthood. 

Sin embargo, a muchos trabajadores indocumentados se les retienen los impuestos sobre la nómina de sus salarios, a pesar de que no pueden cobrar prestaciones.

Un análisis reciente del Instituto de Fiscalidad y Política Económica muestra que las personas indocumentadas pagaron unos 25,700 millones de dólares en impuestos del Seguro Social en 2022.