Por Andrea Mitchell y Abigail Williams - NBC News
Lo más llamativo
- Marco Rubio enfrenta serios retos al asumir la tarea de "dirigir" hacia dónde cree Estados Unidos que debe ir Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro, según especialistas. Empezando por el que no hay representación formal diplomática de Estados Unidos en Caracas ni embajadores para varios países en Latinoamérica.
- Rubio por mucho tiempo fue crítico del régimen chavista y de Nicolás Maduro, a quien le había exigido que liberara a presos políticos y restableciera la democracia. Ninguna de esas dos cosas ha sucedido tras los eventos del fin de semana.
- "Cómo se vaya desenvolviendo esto no solamente será clave para el legado del presidente [Trump] sino para el del mismo secretario Rubio", dice un exdiplomático que ahora es asesor de funcionarios republicanos.
La orden de capturar a Nicolás Maduro mediante una intervención militar en Venezuela provino del presidente estadounidense, Donald Trump. Pero a quien han puesto al timón de lo que sigue es a Marco Rubio.
Tiene el encargo de supervisar qué determina Estados Unidos que seguirá para el país suramericano, lo que se apresta a ser la tarea más difícil para Rubio que también es secretario de Estado, asesor presidencial sobre seguridad y el encargado de la oficina para archivos nacionales.
La apuesta de alto riesgo de Trump también se antoja entonces como el papel más riesgoso que ha asumido Rubio, y el que pudiera marcar su legado después de décadas de ser de las voces estadounidenses que más constantemente se pronunciaban sobre el chavismo.
[Tras el asalto militar para capturar a Maduro, esto dice Trump sobre México y Colombia]
¿Y ahora qué sigue? ¿El presidente va a enviar tropas a Irán porque dijo que quiere proteger a manifestantes allí?"
tim kaine, senador
Rubio no ha perdido tiempo en intentar advertir a otros líderes mundiales sobre que también les pudiera tocar a ellos. En una conferencia de prensa en la que acompañó a Trump para anunciar la captura de Maduro y de la esposa de éste, Cilia Flores, Rubio dijo: "No se pongan a jugar con este despacho presidencial, porque no les va a salir la treta".
Este lunes, Maduro y Flores acudieron a su primera comparecencia como detenidos ante tribunales federales estadounidenses, y empezaron a verse algunos de los varios retos que ahora afronta el Gobierno de Trump tras haber decidido proseguir con la captura.
"No vamos a dirigir, vamos a indicar respecto a las políticas para este asunto", dijo Rubio el domingo en el programa Meet the Press, pese a que Trump había dicho antes que Washington sí iba a "dirigir" Venezuela.
Rubio agrego en ese programa de NBC News que las tropas militares estadounidenses que estaban congregadas cerca de Venezuela se iban a quedar ahí por el momento, y que se mantendrían las restricciones petroleras al país suramericano para ejercer presión sobre Delcy Rodríguez, la vicepresidenta que este lunes asumió como líder interina.

Varios demócratas en el Congreso, que llevan denunciando que se realizó una intervención militar sin el debido visto bueno del poder legislativo, ya están cuestionando hasta dónde buscará llegar la Casa Blanca mediante el nuevo encargo de Rubio.
"¿Y ahora qué sigue? ¿El presidente va a enviar tropas a Irán porque dijo que quiere proteger a manifestantes allí? ¿Va a desplegar a militares para que monitoreen el frágil cese al fuego en Gaza? ¿Para que combatan contra terroristas que hay en Nigeria? ¿Para que intenten tomar control de Groenlandia o de Panamá? ¿Para que repriman a estadounidenses manifestándose pacíficamente en ejercicio de sus derechos constitucionales?", acusó Tim Kaine, senador por Virginia.
Rubio ha estado al frente este último año de la enredada y cada vez más involucrada política exterior de Trump. El presidente nombró a Rubio, antes senador e hijo de exiliados cubanos, para ser su secretario de Estado. Luego le delegó las tareas del archivo nacional y de asesor en seguridad nacional, conforme Trump ha consolidado su círculo cercano en el gabinete.

Es un enorme salto en la trayectoria de Rubio, a decir de Matthew Bartlett, estratega republicano que fue parte del Departamento de Estado de Trump durante su primer Gobierno (2016-2020).
"Ahora no solamente tiene influencia sobre el tema, sino que está a cargo de dirigir este involucramiento impresionante en el hemisferio occidental con el que potencialmente se establece un nuevo orden", dijo Bartlett. "Cómo se vaya desenvolviendo esto no solamente será clave para el legado del presidente sino para el del mismo secretario Rubio".
[El precio del crudo se dispara tras el ataque en Venezuela]
Rubio ha tenido roles destacados en otras iniciativas de relaciones exteriores de Trump, cada una de las cuales de por sí es complicada, como sus pretensiones de establecer paz en Gaza y en Ucrania.
Pero Rubio ha sido desde un inicio la figura principal de la Casa Blanca enfocada en Venezuela. Y es que es un tema con carga personal dado el historial de sus padres y también el que Florida, su estado natal, es a donde ha llegado mucha gente venezolana y cubana huyendo de los respectivos regímenes.

Cuba dijo este fin de semana que en las acciones militares estadounidenses en Venezuela fallecieron 32 agentes cubanos; la isla, ante problemas reiterados de energía, lleva varios años dependiendo del petróleo venezolano que ahora está en cuarentena por orden estadounidense.
Rubio dijo que el arresto de Maduro debe enviar un mensaje a los "hombres seniles e incompetentes" en Cuba, agregando que si él "viviera en La Habana y estuviera en el Gobierno la verdad sí estaría preocupado".
Con Rubio a su lado, Trump fue incrementando la presión sobre Venezuela, incluida con una campaña de ataques a embarcaciones que supuestamente llevaban narcóticos que ha dejado más de 114 personas muertas.
Es una escalada importante respecto a lo que hizo Trump en su primer mandato, cuando su Administración aumentó las sanciones que ya habían establecido presidentes previos contra Venezuela. Estados Unidos además reconoció a Juan Guaidó como presidente legítimo después de que éste se autodeclaró mandatario en 2019, pero la Casa Blana no fue más allá.
No por nada desde Henry Kissinger no habíamos tenido a alguien" de relaciones exteriores también haciendo de asesor. "Solamente hay 24 horas en un día"
richard fontaine, analista, sobre los varios roles que se le han encargado a rubio
"Creo que, conforme Rubio lo persuadió, [Trump] empezó a ver que sí era algo potencialmente muy importante", dijo John Bolton, un asesor de seguridad nacional para Trump durante su primera Administración que ahora es crítico del presidente.
Sin embargo, si Rubio es quien le ha indicado a Trump que conviene ser más agresivos hacia naciones en el hemisferio, ahora a él le toca revisar cómo se ve el "día después", de acuerdo con Neumann, el asesor que antes fue embajador en Afganistán, en Bahréin y en Algeria.
Rubio "está entre la roca y la pared", opinó Neumann.

Las posturas de Rubio parecen haber estado fluctuando. En enero Rubio dijo que el líder opositor Edmundo González Urrutia era el presidente legítimo de Venezuela; en estos días Estados Unidos ha optado por trabajar con Delcy Rodríguez en vez de con González Urrutia o con la líder opositora María Corina Machado, a quien recién en diciembre le fue otorgado el Premio Nobel de la Paz.
Después de reunirse con Machado y González en mayo pasado, Rubio también exhortó al entonces líder del régimen venezolano Maduro a liberar a todos los opositores que son considerados presos políticos y a restablecer la democracia en el país.
Con lo sucedido este fin de semana no se ha dado ninguna de esas dos situaciones.
"Desafortunadamente la mayoría de la oposición ya no está presente en Venezuela", dijo Rubio ante cuestionamientos al respecto en el programa de Meet the Press.
Agregó que hablar sobre elecciones en Venezuela a estas alturas es "prematuro", pese a que la Constitución de esa nación establece que debe haber comicios dentro de 30 días después de que quien funge como presidente se ausente del cargo.

Estados Unidos no ha tenido presencia diplomática formal en Venezuela desde 2019. Actualmente el Departamento de Estado está revisando si reabrir su embajada en Caracas, según si Trump considera que eso es factible, de acuerdo con una persona de esa oficina al tanto de las discusiones.
El cuerpo diplomático estadounidense abocado a temas sobre Venezuela están apostados en Colombia, aunque más de la mitad de los países latinoamericanos todavía no tienen un embajador estadounidense formalmente nombrado. Esos puestos vacantes se suman al impacto de los recortes en la Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID, por su sigla en inglés) y al medio especializado Voice of America, lo cual significa que Rubio tiene menos manos y recursos en los cuales depender para los temas de la región.
"Los obstáculos que hay, en momentos más cotidianos que actualmente, lo habrían llevado a recurrir al personal de alto rango del Departamento de Estado y de USAID y de Voice of America", dijo Douglas Lute, general del Ejército en retiro y exembajador estadounidense ante la OTAN. El que Rubio no vaya a poder acceder a ese personal "ilustra lo difícil que será esto".
Richard Fontaine, director ejecutivo el grupo Center for a New American Society, dijo que los múltiples cargos de gabinete que desempeña Rubio también complicarán que desempeñe una tarea tan enorme como la de dilucidar la situación en Venezuela.
"No por nada desde Henry Kissinger no habíamos tenido a alguien que fuera tanto secretario de Estado como asesor de seguridad nacional", dijo Fontaine, refiriéndose al exencargado del Departamento de Estado durante la década de 1970. "Solamente hay 24 horas en un día y solamente se puede estar en un lugar a la vez".
