Por Konstantin Toropin - The Associated Press
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, informó este viernes que seis personas murieron en otro ataque militar estadounidense en el Caribe contra una presunta embarcación de narcotraficantes, operada según dijo por la banda criminal del Tren de Aragua.
Se trata del décimo ataque contra una embarcación sospechosa de transportar drogas, en una campaña militar ordenada por el presidente, Donald Trump, que ya ha ocasionado al menos 46 muertes y que se ha ampliado esta semana desde el Caribe, frente a las costas de Venezuela, hasta el océano Pacífico, frente a las de Colombia. El ritmo de los ataques se ha acelerado además en los últimos días, pasando de uno cada pocas semanas en septiembre, cuando comenzaron, a tres en una semana.
Un video en blanco y negro de 20 segundos del ataque publicado en redes sociales muestra una pequeña embarcación al parecer inmóvil en el agua cuando un proyectil largo y delgado cae sobre ella, provocando una explosión. El video termina antes de que la explosión se apague lo suficiente como para que los restos de la embarcación vuelvan a ser visibles.

En su publicación en redes, Hegseth afirmó que el ataque se llevó a cabo en aguas internacionales; se jactó además de que ha sido el primero en realizarse de noche. “Si eres un narcoterrorista que trafica drogas en nuestro hemisferio, te trataremos como a Al-Qaeda”, dijo Hegseth, “de día o de noche, mapearemos tus redes, rastrearemos a tu gente, te daremos caza y te eliminaremos”.
Trump reafirmó el jueves que Estados Unidos va a usar la fuerza letal contra quienes traten de introducir drogas en el país. Al ser cuestionado sobre si irá al Congreso para pedir una declaración de guerra contra los cárteles, que le permita movilizar legalmente los recursos del Departamento de Defensa, dijo que no creía que hiciera falta. “Pienso que vamos a matar a las personas que están trayendo drogas hacia el país, los vamos a matar”, respondió.
Tras calificar los recientes ataques militares contra supuestas narcolanchas como un rotundo éxito, el presidente afirmó que “los [objetivos] terrestres serán los siguientes”.

A la pregunta sobre si Estados Unidos estaba planeando capturar algunas de las lanchas en el mar Caribe o el océano Pacífico para interrogar a sus ocupantes, y poder mostrar pruebas de que trafican drogas, Trump aseguró que la información de inteligencia con la que cuenta el Gobierno es sólida y rechazó cualquier duda.
Trump afirmó que algunas de las embarcaciones contaban con cinco motores y alcanzaban velocidades de hasta 65 millas por hora –"algo que nunca había visto", dijo– y añadió que tampoco las embarcaciones llevaban utensilios de pesca. Hegseth agregó que no era común ver que sumergibles fueran usados para capturar peces, al referirse a una de las embarcaciones que fue atacada en días recientes.

Trump negó durante el intercambio con la prensa que hubiera enviado aviones bombarderos B1 a zonas cercanas a Venezuela, desde donde supuestamente han partido algunas de las barcas, según el Gobierno. Sin embargo, una fuente con conocimiento del tema informó a la cadena NBC News que dos bombarderos de esa clase fueron trasladados a unas 50 millas de la costa venezolana este jueves. Datos de una página web que rastrea vuelos en tiempo real también parecían confirmarlo.
Al ser preguntado sobre si cree que las redes que trafican fentanilo hacia Estados Unidos están usando territorio venezolano como etapa intermedia Trump respondió tajantemente “sí”.
