La cumbre sobre el clima organizada por las Naciones Unidas en Brasil concluyó este sábado con un acuerdo discreto para destinar más fondos a los países más afectados por esta emergencia, pero fracasó a la hora de definir un plan detallado para la eliminación gradual de los combustibles fósiles o para reforzar la inadecuadas medidas en vigor para la reducción de emisiones contaminantes, según informó la agencia de noticias The Associated Press.
Brasil dijo que elaboraría una hoja de ruta sobre los combustibles fósiles en colaboración con Colombia, pero carecerá de la fuerza que habría tenido una resolución de la cumbre. El acuerdo final se alcanzó además un día después del plazo fijado, tras más de 12 horas de reuniones nocturnas y matutinas en la oficina del líder de la cumbre, André Corrêa do Lago.
Varios expertos lo criticaron como "débil" (según el exnegociador filipino Jasper Inventor) o aún peor: “Un acuerdo climático que ni menciona ‘combustibles fósiles’ no es neutro, es cómplice. Lo que está sucediendo aquí trasciende la incompetencia”, declaró el negociador panameño Juan CarlosMonterrey Gómez. “Se ha eliminado la ciencia porque ofende a los contaminadores”.

Estados Unidos estuvo ausente por primera vez en la historia de la cumbre pese a ser uno de los principales emisores de gases de efecto invernadero. Y el Gobierno del republicano Donald Trump presentó además una serie de propuestas radicales para reducir las protecciones medioambientales y fomentar la extracción de combustibles fósiles, según informa Denise Chow para NBC News, cadena hermana de Noticias Telemundo.
Trump relevó un plan para realizar nuevas perforaciones petroleras en las costas de California y Florida por primera vez en décadas, y propuso cambios normativos para debilitar la Ley de Especies en Peligro de Extinción y limitar la autoridad de la Agencia de Protección Ambiental para preservar los humedales.

“Estas normas refuerzan la negativa de la Administración a afrontar la crisis climática seriamente y, de hecho, nos llevan en la dirección opuesta”, dijo Jessie Ritter, vicepresidenta asociada de aguas y costas de la Federación Nacional de Vida Silvestre, un grupo conservacionista.
La Casa Blanca declaró el viernes a NBC News que sus anuncios "históricos" de esta semana buscan impulsar la agenda de dominio energético estadounidense de Trump. Su portavoz Taylor Rogers calificó la emergencia climática (certificada de forma unánime por la comunidad científica y que ya causa muertes y enormes daños económicos en todo el mundo) como "la mayor estafa del siglo".
Ritter afirmó sin embargo que las nuevas propuestas de Trump demuestran al mundo el gran retroceso de Estados Unidos en materia de acción climática: “Dudo que esto sorprenda a quienes han estado observando la situación”, dijo, “pero es lamentable”.
El anuncio del Gobierno de Trump el jueves sobre su intención de abrir aproximadamente 1.270 millones de acres de aguas costeras a la perforación fue elogiado por el Instituto Estadounidense del Petróleo. Sin embargo, el senador republicano Rick Scott dijo que habría presionado para excluir la costa de Florida "para proteger el turismo, el el medio ambiente y el entrenamiento militar".
El gobernador de California, el demócrata Gavin Newsom, dijo por su parte que “la absurda propuesta de Trump de vender las costas de California a sus donantes de las petroleras está muerta”. “No nos quedaremos de brazos cruzados mientras nuestra economía y comunidades costeras se ven amenazadas”, declaró.

La directiva sobre perforación costera se publicó tan solo tres días después de que la Administración Trump propusiera fuertes límites a la Ley de Agua Limpia de 1972, que anularían las protecciones contra la contaminación y la escorrentía en la mayoría de los pequeños arroyos y humedales del país.
La norma limitaría la definición legal de qué cuerpos de agua se consideran “aguas de los Estados Unidos”. De concretarse, significaría que “sólo alrededor del 19% de los humedales del país estarían protegidos contra la destrucción y el desarrollo descontrolados”, afirmó Jon Devine, director de políticas hídricas del Consejo de Defensa de los Recursos Naturales.

Los humedales amortiguan las inundaciones al absorber y almacenar agua tras lluvias extremas, un fenómenos cada vez más frecuente y grave a medida que el planeta se calienta por las emisiones de efecto invernadero. “Muchos de los lugares que ya son cada vez más propensos a inundaciones debido al cambio climático estarán aún más expuestos a sufrir daños”, dijo Devine.
Los humedales y arroyos también alimentan otros cuerpos de agua que sirven como suministros críticos de agua potable en todo el país, por lo que los críticos temen que la política pueda hacer que el agua potable sea insegura en algunas comunidades.

El tercer gran retroceso ambiental anunciado esta semana fue un conjunto de cuatro normas que erosionarían las protecciones de la Ley de Especies en Peligro de Extinción de 1973. Los cambios propuestos buscan facilitar la eliminación de especies clasificadas como amenazadas o en peligro de extinción y dificultar la inclusión de nuevas especies protegidas y sus hábitats en la lista.
De aprobarse, las normas también permitirían al Gobierno considerar los impactos económicos al tomar decisiones sobre la inclusión o exclusión de especies en la lista.

En conjunto, afirmó Ritter, estas tres propuestas son coherentes con la agenda desregulatoria de la Administración Trump.
“Estas decisiones priorizan las ganancias a corto plazo, a menudo para unas pocas industrias e intereses especiales, a expensas de asuntos que han sido ampliamente bipartidistas e importantes para la gente durante décadas”, declaró. Añadió que los impactos de los cambios podrían no ser evidentes de inmediato, pero la magnitud de las consecuencias a largo plazo podría ser inmensa.
“Realmente no es una exageración decir que esto afectará a todos los estadounidenses”, dijo, “todo está conectado, y es arrogante pensar que podemos tener estos enormes efectos negativos en nuestros arroyos y humedales, nuestros animales, nuestras aguas costeras, sin afectar a los humanos”.
