La Guardia Costera estadounidense anunció este viernes que ha suspendido las operaciones de búsqueda de posibles sobrevivientes en el área del Pacífico donde el Pentágono anunció que hundió tres embarcaciones el 30 de diciembre.
Los guardacostas indicaron en un comunicado que, dado el tiempo transcurrido, era muy poco probable que fueran a encontrar con vida a personas. Durante el tiempo que se habían realizado las búsquedas el mar había tenido muy fuertes oleajes y vientos de más de 40 millas por hora (unos 65 km/h).
"Nunca es fácil suspender una búsqueda", dijo en el comunicado el capitán Patrick Dill. "A estas alturas la posibilidad de tener éxito dado el tiempo transcurrido, las condiciones y los recursos disponibles es muy baja".
No queda claro cuántos sobrevivientes estaban siendo buscados. En el ataque del martes ya habían fallecido tres personas para un total de 114 gente muerta, que se sepa, en las acciones militares que las fuerzas estadounidenses realizan desde septiembre.
Ese mes fue cuando el Gobierno de Donald Trump empezó a atacar embarcaciones en el Pacífico y el Caribe, bajo el supuesto de que presuntamente llevaban drogas.
En una de esas ocasiones el secretario de Defensa, Pete Hegseth, admitió que se realizó un ataque de "remate" contra dos personas que seguían en los barcos, desatando críticas y cuestionamientos sobre si eso representa un crimen internacional.
Esta semana el Pentágono anunció en vez que vio que gente en algunas de las lanchas saltaron al agua justo antes de que las “acciones de combate” estadounidenses hundieran las barcazas, y que por ello avisó a posibles rescatistas.

El hundimiento fue a unas 400 millas (650 kilómetros) al sureste de la frontera entre México y Guatemala.
El Gobierno de Trump asegura que las personas que ha matado y atacado en estos operativos eran narcotraficantes, pero hasta la fecha no ha dado ninguna evidencia de que así sea.
Tampoco ha ofrecido pruebas públicas de que las lanchas realmente llevaban cocaína o fentanilo, como la Casa Blanca acusa, ni de que sus ataques en el mar vayan a frenar el trasiego de drogas.
No era la primera vez que se reportaba a posibles sobrevivientes. En un ataque de octubre la Marina mexicana se movilizó para buscar a una persona que podría seguir con vida, pero suspendió la búsqueda sin éxito tras cuatro días.
En otro caso dos personas que estaban sobre una barcaza atacada en el Caribe fueron detenidas, y enviadas por Estados Unidos a sus países natales de Ecuador y Colombia. Las autoridades ecuatorianas después pusieron en libertad a esa persona, pues dijeron que no había pruebas de que hubiera cometido un delito como para estar detenido.

Además de las acciones de la Guardia Costera estadounidense cerca del sitio del ataque del 30 de diciembre, otros Gobiernos en la región habían buscado apoyar esta semana.
El presidente colombiano, Gustavo Petro, publicó este viernes información sobre el sitio preciso donde pudieran haber estado los sobrevivientes, lanzando un llamado a las autoridades centroamericanas y suramericanas en caso de que pudieran ayudar.
Petro ha sido crítico de los ataques estadounidenses porque asegura que entre las víctimas mortales ha habido pescadores humildes colombianos que no tenían nada que ver con narcotráfico.
Los operativos del Gobierno de Trump, llamados Southern Spear, también han sido cuestionados por integrantes del Congreso estadounidense, tanto republicanos como demócratas, ante dudas de que los ataques sean legales porque normalmente se requiere un visto bueno legislativo para el uso de la fuerza militar.
A nivel internacional los ataques del Pentágono y del Comando Sur igualmente han sido señalados como posibles ejecuciones extrajudiciales por organizaciones mundiales y por funcionarios de la ONU.
Trump esta semana también declaró que había pasado de atacar solamente barcos en aguas internacionales a "instalaciones" en tierra, como un supuesto muelle, aunque no ha dado más detalles como para poder confirmar si esto realmente sucedió o cuándo. Pescadores de la zona de la Alta Guajira venezolana que han hablado con NBC News, cadena hermana de Noticias Telemundo, dijeron que el 18 de diciembre hubo una explosión cerca de donde pescan, pero no queda claro si eso está relacionado con el supuesto ataque al muelle anunciado por Trump.
La Casa Blanca ha intentado argumentar que estas acciones responden a que hay un supuesto “conflicto armado no internacional” que presuntamente justifica estos actos. Sin embargo, no ha dado evidencia de ello.
Trump además ha dado declaraciones contradictorias sobre el porqué de los ataques.

Ha indicado que la meta es combatir el tráfico de drogas hacia Estados Unidos, sin especificar si hay pruebas de que los barcos atacados en aguas internacionales siquiera se dirigían a territorio estadounidense. En algún momento Trump también dijo que estaban enfocados en detener a supuestos narcotraficantes venezolanos que, según la Casa Blanca, tienen vínculos al régimen de Nicolás Maduro y que Maduro "sabe" cuál es la intención de estas presiones.
En otro momento dijo que el resguardo del área busca atender el presunto movimiento de crudo petrolero desde Venezuela a países sancionados, como Irán. Trump después dijo que considera que ese petróleo le "pertenece" a Estados Unidos.
Con información de The Associated Press
