La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, aseguró que el ciudadano egipcio acusado del ataque antisemita con bombas incendiarias en Boulder (Colorado) es un "extranjero ilegal" que se quedó en el país más tiempo del permitido por su visa de turista.
Mohamed Sabry Soliman fue arrestado justo después del terrible ataque del domingo con un lanzallamas casero en el que 15 personas resultaron heridas durante una marcha pacífica en apoyo a los rehenes israelíes secuestrados por Hamas en Gaza. Está en prisión acusado de 16 cargos de intento de asesinato.
El Gobierno arrestó el martes a la esposa y cinco hijos de Soliman y anunció su intención de deportarlos de forma expedita, lo que fue bloqueado temporalmente un juez federal. Noem dijo además que la Administración de Donald Trump reforzará el escrutinio contra quienes se queden en el país luego de expirar sus visados.
Decir que Soliman es "ilegal" no es correcto, según lo evidencia su proceso de asilo. Esto es lo que hasta ahora sabemos sobre su visa y la situación migratoria de Soliman y su familia.
Pidió asilo sin que se le venciera la visa
Soliman entró a Estados Unidos con su familia el 27 de agosto de 2022 con una visa de turista B2. Tenían un permiso de estadía de seis meses, hasta el 26 de febrero de 2023. Sin que se le hubiese vencido la visa, Soliman solicitó asilo, incluyendo a su esposa y sus cinco hijos como dependientes, en Denver, Colorado, según informó el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, en inglés).

Trump responsabilizó del ataque a las políticas migratorias de su predecesor, Joe Biden, pero la entrada de Soliman y de su familia a Estados Unidos no fue parte de ningún programa especial del expresidente demócrata.
Aunque una visa de turista no está concebida para dar pie a un proceso de asilo, Soliman entró al país de manera legal como millones de personas cada año, y luego solicitó asilo mediante un procedimiento permitido por la ley desde hace décadas.
Se le denomina proceso de asilo afirmativo y está dirigido a personas que no enfrentan riesgo de deportación, en contraste con el asilo defensivo, que pueden solicitar por ejemplo quienes cruzan la frontera y podrían ser retornados del país de inmediato.
"Para obtener asilo mediante el proceso afirmativo, debe estar físicamente presente en Estados Unidos. Puede solicitar asilo independientemente de cómo haya llegado a Estados Unidos o de su estatus migratorio actual", señala los Servicios de Inmigración y Ciudadanía (USCIS, en inglés) en su página web.
"[Soliman] decidió entrar como turista y quedarse, y aplicar al asilo [...] Utilizó el sistema que legalmente se lo permitía. La solicitud que tiene presentada sigue existiendo legalmente", explicó a Noticias Telemundo la abogada de inmigración Claudia Bernal, quien no tiene relación con el caso del ciudadano egipcio.

Soliman no está “ilegalmente en el país”
Tricia McLaughlin, vocera del Departamento de Seguridad Nacional, afirmó en la red X que Soliman estaba “ilegalmente en nuestro país”. Dijo que la visa con la que había entrado había expirado, pero agregó que Soliman tenía una petición de asilo pendiente, lo que, según indica USCIS en su web, permite vivir en Estados Unidos, y, en algunos casos, lograr permiso de trabajo "cuando su solicitud ha estado pendiente durante 180 días”,
Soliman obtuvo un permiso de trabajo en marzo de 2023, que expiró en marzo de 2025. Sin embargo, el final de ese permiso de trabajo (que suele concederse por varios años y es renovable si el solicitante de asilo lo tramita) no significa que se invalide el proceso de asilo o que el estatus pase a ser irregular.
"La no existencia de un permiso de trabajo vigente no hace que la persona no sea elegible para asilo. No, esos son cosas totalmente distintas", explica Bernal.
Lo que Soliman no podía hacer era trabajar. "Si se le pasó el tiempo o se olvidó y el permiso de trabajo no está vigente, el problema lo va a tener para encontrar trabajo o para mantener el trabajo que tenga", agregó la abogada migratoria.
El ataque en Boulder sí afectará el caso de asilo del Soliman, más allá de las consecuencias criminales: en caso de ser condenado de todos los cargos, Soliman, de 45 años, podría ser sentenciado a hasta 192 años en prisión, según la cadena de noticias NBC News.

No se conoce aún cómo afectará al caso de asilo de su esposa, de 45 años, y sus dos hijos y tres niñas, menores y de nacionalidad egipcia. El Departamento de Seguridad Nacional aseguró que "investiga hasta qué punto su familia sabía de ese atroz atentado, si tenían conocimiento del mismo o si prestaron apoyo al mismo".
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El abogado de la familia, Eric Lee, calificó la intención del Gobierno de deportarlos como un "castigo colectivo".
"Castigar a individuos por las acciones intencionales de sus familiares es una característica de los sistemas de justicia premodernos o de las dictaduras policiales estatales, no de las democracias. [...].. La detención y los intentos de deportación de esta familia sin el debido proceso constituyen un ataque a los principios democráticos fundamentales", señaló la defensa de la familia en la petición de habeas corpus presentada el miércoles ante una corte federal de Colorado para evitar su deportación.

