El Gobierno de Trump acelera los planes para desmantelar el Departamento de Educación

La medida más notable pondrá al Departamento de Trabajo al frente de algunas de las mayores fuentes de financiación federal para las escuelas de primaria y secundaria.

Por Collin Binkley – The Associated Press

El Departamento de Educación está transfiriendo algunos de sus programas de subvenciones más importantes a otras agencias federales, a medida que la Administración Trump acelera su plan para cerrarlo.

El hecho representa un gran paso adelante en el desmantelamiento del departamento por parte de la Administración, que ha consistido principalmente en recortes de puestos de trabajo desde que el presidente Donald Trump pidiera su eliminación mediante una acción ejecutiva en marzo.

Seis nuevos acuerdos firmados por el Departamento de Educación transferirán efectivamente miles de millones de dólares en programas de subvenciones a otras agencias. El más notable es el que pondrá al Departamento de Trabajo al frente de algunas de las mayores fuentes de financiación federal para las escuelas de primaria y secundaria, incluidos los fondos del Título I para las escuelas que atienden a comunidades de bajos ingresos.

La secretaria de Educación, Linda McMahon, habla durante una reunión en el Salón Este de la Casa Blanca, el 4 de septiembre de 2025, en Washington.
La secretaria de Educación, Linda McMahon, habla durante una reunión en el Salón Este de la Casa Blanca, el 4 de septiembre de 2025, en Washington.Associated Press

Los detractores se han opuesto a esta reorganización, y alegan que podría afectar los programas que apoyan a algunas de las poblaciones estudiantiles más vulnerables del país. Algunos argumentan que otras agencias no tienen la experiencia en la que confían las escuelas y las familias.

Un sindicato que representa a los trabajadores del departamento afirmó que los estudiantes, los educadores y las familias dependen del apoyo de la agencia a las escuelas.

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"Esa misión nacional se ve debilitada cuando sus funciones básicas se dispersan entre otras agencias federales o estatales que no están equipadas ni posicionadas para proporcionar el mismo apoyo y servicios que el personal del Departamento de Educación", afirmó Rachel Gittleman, presidenta de AFGE Local 252.

Los funcionarios del departamento indicaron que los programas seguirán siendo financiados a los niveles establecidos por el Congreso. No dijeron si los cambios supondrán más recortes de puestos de trabajo en el departamento, que se ha visto reducido por oleadas de despidos masivos y ofertas de jubilación voluntaria.

"La Administración Trump está tomando medidas audaces para desmantelar la burocracia educativa federal y devolver la educación a los estados", declaró la secretaria de Educación, Linda McMahon, en un comunicado. "Reducir la burocracia en Washington es una parte esencial de nuestra misión final".

La medida mantiene la cartera de préstamos estudiantiles de 1.6 billones de dólares del Departamento de Educación y su financiación para estudiantes con discapacidades, aunque McMahon ha sugerido que ambos serían mejor administrados por otros departamentos federales. Tampoco se ve afectada la Oficina de Derechos Civiles del departamento, que trabaja con estudiantes y familias que presentan denuncias por discriminación.

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McMahon y su equipo han pasado meses negociando los acuerdos, que permiten al departamento reducir gran parte de su presencia sin necesidad de que el Congreso tome medidas. Esto está siendo llevado a cabo mediante acuerdos formales que las agencias suelen celebrar entre sí cuando sus funciones se solapan.

El Departamento de Educación puso a prueba la idea en junio con un acuerdo que trasladó los programas de educación para adultos al Departamento de Trabajo. Los nuevos acuerdos van un paso más allá y sientan las bases para otros más.

Según el nuevo plan, el Departamento de Trabajo supervisará casi todos los programas de subvenciones que ahora gestionan las oficinas del Departamento de Educación para la educación primaria, secundaria y superior. Junto con el programa Título I, de 18,000 millones de dólares, eso incluye fondos más pequeños para la formación de profesores, la enseñanza del inglés y TRIO, un programa que ayuda a los estudiantes de bajos ingresos a obtener títulos universitarios.

De hecho, externalizará la Oficina de Educación Primaria y Secundaria y la Oficina de Educación Postsecundaria del departamento, dos de las unidades más grandes de la agencia. Dos funciones importantes de la oficina de educación postsecundaria seguirán siendo competencia del Departamento de Educación: la supervisión de la política de préstamos estudiantiles y la acreditación de las universidades para que puedan recibir la ayuda financiera federal destinada a los estudiantes.

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Los estados y las escuelas no deben esperar ninguna interrupción en su financiación, según el departamento, pero los fondos federales procederán ahora del Departamento de Trabajo.

Otro acuerdo pondrá al Departamento de Salud y Servicios Humanos a cargo de un programa de subvenciones para padres que asisten a la universidad, junto con la gestión de la acreditación de facultades extranjeras de Medicina. El Departamento de Estado se hará cargo de los programas de idiomas extranjeros. El Departamento del Interior supervisará los programas de educación para los nativos americanos.

McMahon ha señalado cada vez más lo que considera fallos del departamento al defender su desaparición. Ha afirmado que, en sus 45 años de existencia, se ha convertido en una burocracia inflada, mientras que los resultados de los estudiantes siguen estando por debajo de lo esperado. También ha señalado las calificaciones en Matemáticas y Lectura de los estudiantes de primaria y secundaria del país, que se desplomaron a raíz de las restricciones impuestas por la pandemia.

Su visión sería abolir el Departamento de Educación y dar a los estados una mayor flexibilidad en la forma de gastar el dinero que ahora se destina a fines específicos, como la alfabetización y la educación de los estudiantes sin hogar. Sin embargo, eso requeriría la aprobación del Congreso. La tarea se complica por el hecho de que algunas de las funciones básicas del departamento cuentan desde hace tiempo con el apoyo de ambos partidos.

Los nuevos acuerdos forman parte de un plan más amplio para demostrar que las escuelas y universidades estadounidenses pueden funcionar sin el departamento. Como parte del plan, los funcionarios afirman que McMahon seguirá recorriendo el país para destacar los éxitos de las escuelas locales, y que también dedicará más tiempo a presentar sus propuestas a los legisladores del Capitolio.