Por Hannah Parker — NBC News
Los compradores de vivienda están empezando a ver señales de alivio, y los indicadores podrían seguir mejorando en 2026.
Si bien el año que termina ha sido un “año de ajustes” para el mercado inmobiliario, “2026 será mejor para los compradores”, declaró a NBC News Joel Berner, economista de Realtor.com.
El alivio en el mercado se debe en parte a la reducción de las tasas hipotecarias y a un crecimiento más lento en los precios de la vivienda, afirmó el experto.
Las hipotecas de tasa fija por 30 años se sitúan ahora en el 6.18%, según Freddie Mac, lo que supone un notable descenso en comparación con la tasa del 7% de principios de este año. Aunque las tasas actuales siguen siendo mucho más altas que las que vieron los compradores durante la pandemia, Berner afirmó que ha observado un repunte de las compras y ventas.

También señaló que los compradores no verán tasas tan bajas como el 3% o el 4% el próximo año, pero que una caída por debajo del 6% es “definitivamente posible”. Los compradores no han visto tasas por debajo del 6% desde septiembre de 2022, de acuerdo con datos de Freddie Mac.
Sin embargo, incluso con la caída de las tasas, quienes buscan comprar su primera vivienda siguen teniendo dificultades para adquirir una. Y, al igual que los precios han subido a lo largo de los años, también lo ha hecho la edad promedio para comprar. Un informe de noviembre de la Asociación Nacional de Agentes Inmobiliarios precisó que la edad promedio de los compradores de una primera vivienda es de 40 años, un “máximo histórico”.
No obstante, las ventas están repuntando y el crecimiento de los precios de la vivienda también se ha ralentizado.
El índice S&P Cotality Case-Shiller U.S. National Home Price Index, que mide los precios de la vivienda en todo el país, registró el martes una subida anual del 1.4% en octubre. Esta cifra casi iguala las ganancias del índice de septiembre, lo que indicó un estancamiento en el crecimiento de los precios de la vivienda.

“Los posibles compradores se enfrentan a los costes de financiación más altos en décadas, y esa reducción de la asequibilidad ha frenado la demanda lo suficiente como para erosionar el impulso de los precios en la mayor parte del país”, afirmó Nicholas Godec, director de renta fija negociable y materias primas de S&P Dow Jones Indices, en un comunicado.
Incluso con la caída de las tasas hipotecarias y el enfriamiento del crecimiento de los precios de la vivienda, una economía incierta marcada por un mercado laboral inestable y una inflación persistente podría ahuyentar a los posibles compradores.
“La incertidumbre económica es el principal factor que mantiene a los compradores fuera del mercado”, apuntó Berner. “Todo se reduce a la confianza que la gente tiene en sus finanzas, que es lo que determina si quieren comprar una vivienda”.
Si el mercado laboral sigue registrando “cifras débiles”, agregó, eso podría tener un “impacto mayor que la evolución positiva de las condiciones del mercado”. Sin embargo, Berner contó que no prevé necesariamente que esto vaya a suceder.
A pesar de las grandes preocupaciones en torno a la economía y el mercado laboral, los compradores ya están mostrando un repunte en su actividad.

Los datos sobre ventas de viviendas de noviembre mostraron un aumento del 3.3% con respecto a octubre, así como un incremento interanual del 2.6%, según el informe sobre ventas de viviendas de la Asociación Nacional de Agentes Inmobiliarios (NAR). El índice de ventas de viviendas de la NAR mide la actividad de los contratos de vivienda firmados, que pueden utilizarse como indicador del interés de los compradores y de la evolución del mercado inmobiliario.
“El impulso de los compradores de viviendas está creciendo”, apuntó Lawrence Yun, economista jefe de la NAR, en un comunicado. “Los datos muestran el mejor rendimiento del año, teniendo en cuenta los factores estacionales, y el mejor rendimiento en casi tres años, desde febrero de 2023”.
Más del 20% de los agentes inmobiliarios afirmaron en una encuesta de la NAR publicada en diciembre que esperan un aumento interanual del tráfico de compradores en los próximos tres meses.
Sin embargo, aunque la confianza de los agentes inmobiliarios está creciendo, la de entre los constructores de viviendas sigue siendo baja, a pesar de un pequeño repunte en diciembre.
Algunos constructores afirmaron que tuvieron que reducir los precios y utilizar incentivos de venta, de acuerdo con los datos más recientes del índice del mercado inmobiliario NAHB/Wells Fargo.
“Los constructores observan el mercado y ven una reducción de la demanda”, añadió Berner. “Tienen mucho inventario que se les está acumulando, por lo que no están muy dispuestos a arriesgarse en un entorno en el que tienen que hacer frente a altos costos de mano de obra y aranceles sobre los materiales”.
Aunque dijo que prevé una modesta mejora en 2026, “no le sorprendería” que la actividad de la construcción siguiera siendo baja.
Los analistas de JPMorgan prevén que en 2026 se necesitarán un total de 1.3 millones de viviendas nuevas, precisó una nota publicada a principios de diciembre.
