Por Chantal Da Silva — NBC News
El barco perdido del explorador angloirlandés Ernest Shackleton ha sido descubierto más de un siglo después de que se hundiera en las profundidades del mar de Weddell, frente a la costa de la Antártida.
El Endurance quedó atrapado en 1915 por la densa capa de hielo del polo Sur, lo que obligó a Shackleton y a su tripulación a emprender una huida desesperada sobre un iceberg a la deriva.
Ahora, 107 años después del naufragio, el buque de madera ha sido localizado y “está prácticamente intacto”, según explicó Mensun Bound, director de la expedición organizada por el Falklands Maritime Heritage Trust para localizarlo.
“Está preservado más allá de lo imaginable”, dijo Bound, quien añadió que el nombre del barco puede verse estampado en la popa.

“Es hermoso”, indicó, añadiendo que en los 30 años que lleva trabajando en naufragios “nunca había visto un pecio tan audaz y bello como éste”. “No hay nada mejor”, sentenció.
Las gélidas temperaturas del mar de Weddell pueden haber jugado un papel clave en la conservación del barco, aseguró el historiador Dan Snow, cuya plataforma de contenidos History Hit se asoció con el equipo de la expedición para documentar el descubrimiento.
“Hace mucho frío, probablemente por debajo de cero”, dijo, y “no había microbios ni microorganismos devoradores de la madera”.
El descubrimiento del barco se produce 100 años después de la muerte de Shackleton en 1922. El explorador se propuso realizar la primera travesía terrestre de la Antártida y, junto con su tripulación, se embarcó a finales de 1914.
Acababa de estallar entonces la Primera Guerra Mundial, así que se ofreció a cancelar el viaje y poner su barco a disposición del Gobierno británico, pero Winston Churchill, entonces jefe de la Marina Real del Reino Unido, le ordenó que siguiera adelante.

El Endurance no llegó a tocar tierra en la Antártida y quedó atrapado por una densa capa de hielo durante 10 meses antes de hundirse. Los 28 hombres a bordo escaparon en botes salvavidas.
El capitán, Frank Worsley, marcó las coordenadas del naufragio, lo que ayudó a Falklands Maritime Heritage Trust a localizarlo.
El barco fue localizado a una profundidad de casi 1,000 pies (3,000 metros) en el mar de Weddell, dentro de la zona que el equipo había establecido inicialmente basándose en las coordenadas de Worsley.
El descubrimiento se produjo semanas después de iniciar la expedición, a principios de febrero. Ahora el pecio se protegerá como monumento histórico en virtud del Tratado Antártico, lo que garantiza que, mientras se estudie y filme, no se le perturbará.
La fundación había dicho anteriormente que un objetivo clave de su expedición era “llevar la historia de Shackleton, su barco y los miembros de su equipo a un público nuevo y más joven”.
El descubrimiento del barco presenta una nueva oportunidad “para que la gente vuelva a explorar la saga de Shackleton”, dijo Bound.
