Paulo Quevedo habló en La Mesa Caliente sobre su batalla contra el cáncer de tiroides.
En entrevista el actor abrió su corazón y compartió cómo esta experiencia lo transformó física, emocional y espiritualmente.
Todo comenzó con una señal que podría haber pasado desapercibida. Paulo empezó a notar que no podía apoyar bien su voz, un síntoma que para cualquiera podría ser pasajero, pero que para él, como artista, fue una alerta.
“Fue increíble que a través de conocer mi cuerpo, la voz no la podía apoyar. Algo estaba pasando”, expresó.
Tras realizarse varios exámenes, los médicos detectaron una “bolita grandecita” en la tiroides, que más tarde fue diagnosticada como cáncer. El actor confesó que enfrentarse a esa palabra fue un golpe inesperado.
“La palabra cáncer no todo mundo la digiere bien. Esto me hizo reflexionar muchas cosas, nunca me imaginé estar en esta situación”, compartió.

Afortunadamente, la intervención quirúrgica no representó un riesgo grave. Paulo salió de la operación con una nueva perspectiva y, sobre todo, con gratitud por su salud.
“Salí agradecido, bendecido de saber que no era una cirugía que representaba un peligro enorme”, contó.
El proceso no fue sencillo. Pasó por varios estudios previos para confirmar el diagnóstico y planear el procedimiento con precisión. “Van a tener que pasar por muchos exámenes y detectar. Era una bolita que estaba grandecita”, explicó.
Cuando llegó el momento de compartir la noticia con su familia, Paulo optó por la sinceridad y la serenidad. “Yo la verdad no quise hacer mucho drama, se los solté rápido”, dijo.
Pero sin duda, la experiencia le dejó huella. Sus prioridades cambiaron, y ahora valora aspectos que antes podían pasar desapercibidos: la salud, el autocuidado, y los chequeos médicos regulares.
“Evidentemente uno ya tiene otra perspectiva. Uno ya tiene que ser más consciente de cuidarse”, reflexionó.
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