El lado más humano de Lionel Messi: "Soy más raro que la mie..."

El considerado por muchos el mejor futbolista del mundo y de la historia nos compartió lo que hace día a día, su relación con su familia y su serie favorita. ¡Te quedarás con el ojo cuadrado!

Lionel Messi nos regaló de Día de Reyes su faceta más humana, luego de que reveló cómo es el día a día del que muchos considera el mejor futbolista del mundo y de la historia, sus gustos, la relación que tiene con su familia y hasta su serie favorita.

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Tengo mi parte de que soy más raro que la mie…. Me gusta mucho estar solo. Por ahí el quilombo de la casa con los tres chicos corriendo para todos lados me termina saturando y me gustan mis momentos de soledad”, dijo el astro argentino al podcast argentino “Nadie dice nada” de Luzu TV.

El delantero del Inter de Miami reconoció que el fútbol es casi una religión en su casa y él y sus hijos siempre están con la pelota, sin embargo, así como a varios fervientes aficionados al de este deporte, le prohíbe su esposa Antonela Roccuzzo jugar dentro, a pesar de que a veces se improvisan los uno contra uno en la sala, los cuartos, etc.

“Vivimos con la pelota, están mucho con la pelota. A Mateo le gusta más los firuletes, los jueguitos. Adentro de la casa no nos dejan jugar, mucho quilombo no podemos hacer”.

SU PERSONALIDAD Y LO QUE VE EN TV Y REDES

Siempre fui obsesionado del orden. Es más, la cambié yo a ella. Ahora estamos al mismo nivel, pero al principio ella era un desastre”, fue lo que dijo respecto a esta característica, debido a que se enoja si le cambian los planes, debido a que es muy organizado con su rutina. Incluso dijo que Thiago es el más parecido a él, mientras Mateo y Ciro le recuerdan a Antonela.

"Lo que menos me gusta es cuando entro, me bloqueo, y me cuesta salir mucho. Cuando algo no me gusta o cualquier boludez me hace cambiar de ánimo. El que me cambia eso es Mateo. Él es uno de los pocos que logra sacarme de ese estado. El no comunicarme mucho, me cuesta expresarme. Mis problemas, lo que pasa, pero es mi forma”.

Respecto a como es con sus sentimientos, “La Pulga” admite que le cuesta trabajo expresarse, pero que es detallista, que gusta hacer feliz a la gente que en verdad quiere. Eso mismo lo llevó a compartir momentos con su pareja, como ver contenidos de la televisión de Argentina como la serie “Envidiosa” de Carolina Aguirre y estelarizada por Griselda Siciliani, la cual le gusta mucho.

“Me cuesta demostrarlo, y expresarlo, pero me gusta que la persona que quiero de verdad este siempre bien y me gusta hacerla feliz”.

“Soy muy detallista. Nosotros nos vamos y no nos volvemos a ver hasta la tarde. Soy de dejar algún regalito. Me cuesta demostrar, expresarlo. Pero sí, la verdad que por las personas que quiero, me gusta más que estén bien. Y ella es mucho más que yo, y siempre hablamos que ella dejó de serlo mucho porque yo no me gustaba”.

“No comunico lo que siento, lo asimilo para adentro. No hago terapia. En Barcelona hice y después no hice más, soy muy de comerme las cosas, de guardarme para adentro los problemas. A pesar de que cambié mucho aún soy así”.

Como cualquier mortal, ve fútbol, le gusta estar informado y no se pierde las polémicas del espectáculo, por lo que ve noticieros y programas de variedades, incluso “reality shows” como los de cocina.

"Sí, miro TV. Me gusta el chisme, soy un poco como mi vieja. Me divierte, qué se yo. A Antonela no le gusta mucho. Pero nada, para estar al día nomás. Creo que lo saqué un poco de mi vieja. Le encanta el teatro, es cholula"

Es consumidor de TikTok, hasta donde está involucrado en situaciones atípicas, y contenidos en streaming, llora constantemente con las películas, no le gusta usar ChatGPT, toma vino con refresco de lima para bailar y que le pegué rápido, tiene pudor de hablar en inglés y cuida mucho su accionar en redes.

Eso es Lionel Messi, quien en un futuro no se ve como técnico, pero sí como mánager o propietario de un equipo que venga desde abajo y le dé oportunidad a los jóvenes.

BAILAR Y EL ALCOHOL

“Para bailar tengo que estar un poquito ebrio... Me gusta el vino. Si no, la misma de siempre. Vino y Sprite... para que pegue rápido. Es lindo con el calor".

¿MESSI LLORA?

"Soy sensible. Con películas, lloro. Las vivo. En algunos hechos que pasan, lo vivo mal".

CHATGPT

“No le agarré la vuelta a ChatGPT. Antonela sí, por ejemplo, está todo el día con eso, preguntando. Le pregunta boludeces (tonerías), de todo”.

HABLAR EN INGLÉS

“Me siento raro hablando inglés, no me gusta, prefiero hacerlo todo en español. Pero inglés la verdad que creo que puedo hablar y me puedo desenvolver, pero tengo pudor. En inglés hablo en privado, con los nenes".

REDES SOCIALES

“A veces, por ahí, sí tengo alguna cuenta que quiero dejar de seguir, y no dejo porque digo... Todas esas boludeces después repercuten y son boludeces. No tengo silenciado a nadie. En ese sentido, sí, es en lo que más me cuido, le doy un poco más de atención. No me gusta que se hable de mí sobre algo que no sea jugando al futbol".

NO QUIERE SER DT, QUIERE...

“No me veo de técnico. Mánager me gusta, pero si tengo que decidir, me gusta más la parte de ser propietario. Me gustaría poder tener mi propio club, hacerlo crecer, arrancar de abajo y darle la oportunidad a los chicos y a la gente de crecer y hacer un club importante.”.

LA MÚSICA QUE ESCUCHA

“Manejan mucho los nenes. Eligen mucho eso, ahora por ejemplo están todo el día con Bizarrap y Daddy Yankee. Y canciones nuevas que van saliendo. Es todo muy normal”.

CUANDO CONOCIÓ A CHARLY GARCÍA

“Yo no lo conocía, me pidieron (Rodrigo de Paul y Claudio 'Chiqui' Tapaa) si podía bajar y cuando lo vi fue inexplicable ese momento al verlo. No sé, tiene una energía especial. Una magia, me encandiló su presencia. Fue algo muy loco”.

SU AMOR POR ANTONELA

“A los 20 míos, nos empezamos a ver en Rosario, a cruzarnos más. Lo que pasa es que yo sabía que en el momento que caía ahí, ya estaba, no me podía mandar más ninguna y tenía que hacer las cosas bien. ‘Esta es la mujer de mi vida’, dije. Fue en el momento que tenía que ser y se dio. Pero ya veníamos de chiquitos con el juego ese. Sin saber, sin entender nada, ya gustábamos el uno del otro de chiquitos. Todo el mundo ahí se reía porque en las comidas familiares nos mirábamos con vergüenza”.

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