Mientras la selección de Estados Unidos espera su tercer partido de la Fase de Grupos de la Copa Mundial Femenina de la FIFA Australia & Nueva Zelanda 2023 ante su similar de Portugal, las dirigidas por Vlatko Andonovski disfrutan de las comodidades del campamento base que se ha instalado en la sede mundialista, donde el café ha sido un papel importante en la convivencia de las seleccionadas.
Y es que pensar en café es traer al presente también una taza de té, como aquella que hiciera emblemática a Alex Morgan en la Semifinal de la Copa Mundial Femenina de la FIFA Francia 2019, luego de marcar un histórico gol a Inglaterra y hacerlo una celebración, en alusión la costumbre del país inglés, lo que dividió varias opiniones, unas disfrutando de la misma, pero otras criticándola.
Hoy ese momento hace contraste con lo que se vive en Nueva Zelanda, donde el cuadro de las barras y las estrellas ha decidido establecer su campamento desde hace unas semanas; y es que desde su llegada hay una acción que todas las jugadoras no han dejado de hacer: tomar café, para darse un respiro entre los juegos, entrenamientos, sesiones de gimnasio, viajes, conferencias y más en el otro lado del mundo.
Esta acción puede ser muy común, pero dentro del “Team USA” existe una manera particular de hacerlo, por lo que si tienen un tiempo libre, ellas recurren a la zona de los alimentos para servirse una taza de café. Pero no cualquiera, ya que es una indumentaria especial que les proporcionó la Federación y una marca importante de ropa y calzado deportivo, lo que ha hecho las mañanas más amenas de todas, al grado de convertirse en un momento divertido de relajación.
“La cultura del café está muy presente. A todas nos gusta tomar café juntas y es una forma de relacionarnos aparte de entrenar juntas. Así que, sin duda, nos une”, señaló la defensa Sofía Huerta.
Pero no solo es una curiosa máquina para hacer figuras en la espuma del café la que tiene fascinadas a todas las seleccionadas. Para la delantera Alex Morgan significa más que eso, es estar en casa, sobre todo porque la Federación se preocupó por tener al equipo en un campamento base, donde el hotel se convierte en el hogar de todas y se puede llevar la rutina.
“Estar en un hotel, ocupar todo el hotel y disponer de todas las herramientas de recuperación... No solo tenemos todo lo que necesitamos en el hotel, sino también en el campo de entrenamiento. Tiene unidades modulares, vestuarios, un gimnasio que podemos utilizar todos los días... Creo que nos hace sentir que tenemos una rutina diaria y menos como un circo ambulante, y eso es bueno”, señaló la atacante.

