Javier Aguirre externó su alegría por el triunfo de la Selección Mexicana ante Nueva Zelanda; aunque reconoció que existen detalles por mejorar en los entrenamientos, confesó haber enviado un mensaje claro a los futbolistas y fanáticos de "El Tricolor" en el Rose Bowl: “No podemos bajar los brazos”.
En conferencia de prensa, luego del 3-0 en el partido amistoso ante el conjunto de Oceanía, “El Vasco” manifestó que buscará recobrar el ímpetu del equipo mexicano; con tal de que compita al máximo nivel en el terreno de juego, como lo esperan sus seguidores.
“Jugar bien al futbol era complicado hoy por el ritmo del partido, el poco entrenamiento, la humedad y el calor. Era demasiado pedir. El mensaje era ese: no es posible que vengan 25 mil personas, que hayan pagado su boleto, y se vayan decepcionados por el resultado”, aseguró.
Además, Javier Aguirre reveló que se siente un entrenador privilegiado: porque aunque desarrolló gran parte de su carrera en España, durante las últimas décadas, fue considerado por la Federación Mexicana de Futbol (FMF) para liderar el proyecto hacia la Copa Mundial de la FIFA 2026.
La siguiente prueba de Javier Aguirre, quien cuenta con el exdefensor Rafa Márquez como auxiliar técnico, será ante el combinado de Canadá: en un juego de exhibición a celebrarse el martes 10 de septiembre, a las 8:30 PM ET de Estados Unidos, desde el AT&T Stadium.
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